En mi concepto a los
seres humanos por naturaleza no nos gusta que nos dañen nuestro “ego”, somos
orgullosos y nos disgusta que la gente hable mal de nosotros. Noventa y nueve
veces de cada cien, los hombres no se critican así mismos por nada, por grandes
que sean sus errores.
Puede ser que la
crítica sea inútil porque pone al prójimo a la defensiva y por lo común hace
que él trate de justificarse, pero también, si venimos con amabilidad y con
respeto, podremos entrar en dialogo y hacerlo reflexionar de una manera pasiva
y constructiva.
La crítica es
peligrosa, porque lastima el orgullo tan
precioso del hombre, hiere su sentido de importancia y despierta su
resentimiento. Los seres humanos somos tristemente así: orgullosos, con muchos
resentimientos y muy susceptibles, pero tenemos la capacidad y la inteligencia
para saber entender y comprender lo que nos critican; cada persona lo
interpreta como quiere.
Debemos aprender a
manejar nuestro orgullo, y en vez de darnos importancia, aprender a ser
humildes y pasivos ante todo; para poder dar ejemplo y así poder conseguir
amigos verdaderos.
Debemos elegir mejor
nuestras amistades, no dejarnos
influenciar por las malas amistades y respetar a los que nos rodean, para poder
adquirir nuestro respeto. Y una buena frase: “si quieres recoger miel, no des
puntapiés sobre la colmena”.
“La capacidad de
hablar bien es el camino más breve hacia la distinción. Ella es la que destaca
a un hombre entre la multitud”(como ganar amigos: DALE CARNEGIE).La imagen que
proyectamos en el momento de hablar de las personas y las cosas que nos rodean
es el reflejo de nuestra educación y personalidad.
DANIEL USGAME. 901 JM.
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